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sábado, 9 de mayo de 2015

El punto verde

¿Qué es el punto verde?

El Punto Verde es un símbolo que llevan los envases y que indica que el fabricante cumple la ley y colabora en la financiación del sistema que permite, con la ayuda de los  ciudadanos, la recuperación de los envases para hacer posible su reciclado. Encontrarás este símbolo en envases de plástico, latas, briks, envases de cartón y papel y en envases de vidrio.
A partir de ahora, cuando veas un Punto Verde en cualquier envase, ten en cuenta que ese producto está cumpliendo la ley, pero que SOLO entrará en el proceso de reciclaje, si cada uno de nosotros depositamos los envases en los contenedores adecuados. Porque gracias a tu colaboración, reciclar es posible.

EcoGincana

Esta entrada va dedicada a los más peques de la casa, en la que os vamos a dejar muchos juegos para que ellos se entretengan y aprendan un poco más sobre reciclaje y a lo que medio ambiente respecta.
Algunos recursos didácticos los encontramos en la página de Ecoembes:

Y aquí os dejamos una divertida ECOGINCANA. ¡A pasarlo bien y aprender mucho!


El parchís del reciclaje

¿Quieres divertirte y al mismo tiempo aprender a reciclar correctamente?
Juega al parchís del reciclaje: elige un color (amarillo, azul, verde o gris). Coge tus fichas y avanza con ellas por las casillas del tablero.
Tu objetivo: llevar tus fichas al contenedor que le corresponden, para que los deposites en el lugar adecuado. Recuerda que para meterla necesitas obtener el número exacto y que tienes que contar 20 cada vez que te comas una ficha contraria y 10 cuando metas tus fichas en el contenedor de tu color.
Compite con tus compañeros… y que gane el mejor


¡Y ACUÉRDATE DE SEPARAR LOS ENVASES EN TU CASA!




Las tres R ecológicas

El principio de las tres R se basa:
En primer lugar, reciclar a través de tratamientos de residuos que permiten darles otra vida útil. Para cumplir con este principio es importante habituar a nuestros hijos, desde pequeños, a separar la basura orgánica de la inorgánica y, entre ésta última, papeles de botellas, de plástico. Aún cuando en la ciudad donde vivamos no haya sistemas de reciclado público, estaremos entrenándolos para ser buenos recicladores en el futuro.

En segundo lugar, reutilizar los productos, con el mismo uso u otro diferente. Una buena idea para aplicar el concepto es tratar de elegir botellas de plástico retornables en lugar de aquellas descartables.

En último lugar, reducir la producción y el consumo de objetos que no pueden convertirse en residuos. Es decir, que no se pueden recuperar y volver a usar. Un ejemplo cotidiano con el que podemos poner en práctica este principio es disminuir o evitar el uso de pilas y baterías. Los juguetes infantiles funcionan, en general, con este sistema energético. Utilizar pilas recargables y hablar con nuestros hijos acerca de la importancia en la moderación de este tipo juguetes es un paso importante hacia la adquisición de hábitos de cuidado del medio ambiente.




Contaminación Ambiental

¿Qué tengo que ver yo con la contaminación ambiental?

Esta es una de las preguntas desafiantes para una persona del siglo XXI. Como padres, nos sentimos obligados a darles una respuesta a nuestros hijos que los comprometan con el cuidado del medio ambiente. Les presentamos aquí un vídeo para tratar el tema de la contaminación ambiental en familia:
Un problema de todos
Todos somos responsables de los problemas ambientales, aunque no seamos los causantes directos de la contaminación. Por ejemplo, si una persona arroja la basura de su casa todos los días en la calle, la responsabilidad de los vecinos es, primero, hablar con ella y explicarle lo perjudicial de su acción. En caso de que no cambie de actitud, tienen que denunciar el hecho ante las autoridades que corresponden. Por su parte, las autoridades, deberán sancionar al causante.

¿Qué hacer con la basura?
La basura es una de las causas más importantes de contaminación en las ciudades. A medida que una ciudad crece aumenta el consumo de sus habitantes. Por lo tanto, el nivel de basura que se genera es mayor. Si se deposita en lugares incorrectos, contamina el suelo, el aire y el agua. Las autoridades tienen, entonces, un serio compromiso en determinar cuál será el destino final de la basura. 


De todos modos, los habitantes poseen también una responsabilidad al respecto y es esto lo que debemos enseñarles a nuestros hijos. Por ejemplo, disminuir el consumo de bolsas y envoltorios de plástico, sacar la basura en los horarios previstos para evitar que caiga en la calle y reutilizar todo aquello que sea posible. 


Educación ambiental en el aula

La población humana va adquiriendo cada vez mayor conciencia sobre los problemas ambientales que a pequeña y a gran escala están afectando a nuestro planeta y, por tanto, a la propia vida que se desarrolla sobre él.
La problemática ambiental no ha dejado de aumentar,  y en consecuencia se empieza a hablar del deterioro de la capa de ozono, el cambio climático, la lluvia ácida o la pérdida de biodiversidad. 
Las relaciones entre educación y medio ambiente no son nuevas, sin embargo, la novedad que aporta la educación ambiental es que el medio ambiente, además de medio educativo, contenido a estudiar o recurso didáctico, aparece con entidad suficiente como para constituirse en finalidad y objeto de la educación
De esta forma, aunque sus raíces son antiguas, la educación ambiental, como la entendemos hoy en día, es un concepto relativamente nuevo que pasa a un primer plano a finales de los años sesenta. Estos planteamientos alcanzan rápidamente un reconocimiento institucional. Así por ejemplo, en el ámbito internacional, ha sido la Organización de las Naciones Unidas, a través de sus organismos (UNESCO y PNUMA fundamentalmente), la principal impulsora de estudios y programas relativos a la educación ambiental. Sin embargo, no podemos reducir este proceso de desarrollo a su vertiente institucional. 

“La educación ambiental es un proceso permanente en el cual los individuos  y las comunidades adquieren conciencia de su medio y aprenden los conocimientos, los valores, las destrezas, la experiencia y también la determinación que les capacite para actuar, individual y colectivamente, en la resolución de los problemas ambientales presentes y futuros”. (Congreso Internacional de Educación y Formación sobre Medio Ambiente. Moscú, 1987)

Los objetivos de la Educación Ambiental en el aula podrían ser:
  • Conciencia: Ayudar a los alumnos a que adquieran mayor sensibilidad y conciencia del medio ambiente en general y de los problemas conexos.
  • Conocimientos: Adquirir una comprensión básica del medio ambiente en su totalidad, de los problemas y de la presencia y función de la humanidad en él.
  • Actitudes: Ayudar a los alumnos a adquirir valores sociales y un profundo interés por el medio ambiente que los impulse a participar activamente en su protección y mejoramiento.
  • Aptitudes: Ayudar a los alumnos a adquirir las aptitudes necesarias para resolver los problema ambientales.
  • Participación: Ayudar a los alumnos a que desarrollen su sentido de responsabilidad y a que tomen conciencia de la urgente necesidad de prestar atención a los problemas del medio ambiente, para asegurar que se adopten medidas adecuadas al respecto.
Es importante una educación ambiental, ya que vivimos en una sociedad en la que nos consideramos personas “inteligentes”, pero somos los mayores causantes de los graves deterioros que sufre la naturaleza. Diariamente llevamos a cabo acciones, individuales y colectivas, que causan graves daños al medio que nos rodea. Los niños y adolescentes tienen un gran poder de influencia sobre los adultos, es más fácil educar a los niños y adolescentes que hacer cambiar los malos hábitos que muestran los adultos; los niños y jóvenes de hoy serán los hombres de mañana. 
La cultura ambiental no es un comportamiento ciudadano sino una faceta cívica, es el mantenimiento de un entorno de vida,  es aquí donde radica la importancia de la Educación Ambiental, en donde las personas deben de hacer conciencia sobre su medio ambiente así como  de todo lo que le rodea, ya que si no se hace algo, entonces se perderá una infinidad de animales, plantas y árboles, pero sobre todo acabaremos con nuestro planeta Tierra. 
La formación ambiental de niños, niñas y jóvenes no sólo es crucial por lo que significará de mejora en el  futuro, sino también por la importante influencia que ejercen sobre sus familiares y adultos próximos en el presente. En este sentido, tienen especial interés las iniciativas educativas que, por su carácter ejemplarizante y dinamizador en su ámbito local, inciden más allá de las propias aulas. 

La escuela es el mejor vehículo para hacer llegar a la sociedad la educación ambiental, ya que a través de los chicos se puede hacer llegar a los adultos, y así, poder hacer ver a toda la sociedad el grave problema del deterioro medio ambiental y buscar, entre todos, una solución.
En España, actualmente, la educación ambiental es integrada como un área transversal. Además la sensibilización y valoración del medio ambiente está incluido en la LOE en el apartado de objetivos para Educación Secundaria Obligatoria y para Bachillerato.

En conclusión, una educación ambiental en la educación es primordial en los tiempos que corren, por ello, hay que concienciar a los más pequeños para que, actuando de forma sostenible, en un futuro sean unos adultos responsables y cuiden el medio que les da la vida.
La Junta de Andalucía recoge la Educación Ambiental de forma detallada en su Programa Aldea